jueves, 31 de marzo de 2016

CONFERENCIA




La Hermandad de Antiguos Caballeros Legionarios de Zaragoza retomó de nuevo su ciclo de conferencias, dentro de su programación cultural “Foro Valenzuela” que la misma organiza y promueve.
En el Salón de Conferencias de la 2ª planta de El Corte Inglés sito en el Pº Independencia de Zaragoza, en su espacio “Ámbito Cultural” tuvo lugar la XIII Conferencia bajo el título “Asedio y Liberación del Alcázar de Toledo” siendo su ponente el Excmo. Sr. D. Blas Piñar Gutiérrez.
Bajo la presidencia del Ilmo. Sr. D. Luis Carlos Asarta Cuevas, Presidente de la Hermandad de Antiguos Caballeros Legionarios de Zaragoza, la citada Conferencia fue presentada por el Ilmo. Sr. D. Gonzalo Escalona Orcao.


El día 4 de abril a las 19:30 horas con el salón de conferencias abarrotado de público, hasta 130 personas ocupando la totalidad de las butacas y con público de pie, destacamos la presencia de los Generales Excmo. Sr. D. Jesús Val Catalán y el Excmo. Sr. D. Blas Oliver Iguacel, de los Coroneles Ilmo. Sr. D. José Villaverde Gimeno y el Ilmo. Sr. D. Juan Barrecheguren Beltrán. También Dª Silvia Marín Ballarín, Presidenta de ACIME (Asociación Cultural Inválidos Militares) miembros de la Junta Directiva de la Hermandad y socios.
Tomó la palabra nuestro Presidente Ilmo. Sr. D. Luis Carlos Asarta Cuevas para saludar a los presentes y exponer en qué consiste la referida Conferencia. Seguidamente el Ilmo. Sr. D. Gonzalo Escalona Orcao presenta a nuestro invitado y orador.
El Excmo. Sr. D. Blas Piñar Gutiérrez nace en Madrid en 1948. Perteneciente a la XXVII de la A.G.M. recibe el despacho de Teniente de Infantería en 1972. Sus primeros destinos fueron el CIR Nº 1, el RGTO. De Infantería Motorizable Saboya Nº 6 y la Compañía de Operaciones Especiales Nº 41.
Con el grado de Capitán es destinado al Batallón de Cazadores de Montaña IV, al CIR Nº 8 y Parque de Automóviles Nº 1.
Como Comandante y Teniente Coronel es destinado a la Escuela Logística del Ejército y en el Estado Mayor de la División Acorazada Brunete Nº 1.
Como Coronel destinado en el Centro Superior de Estudios para la Defensa Nacional y al mando del Regimiento de Infantería Mecanizada Asturias Nº 31.
Como General es nombrado Subdirector de Doctrina del Ejército.
Posee los Cursos de Operaciones Especiales, Paracaidista, Buceador de Combate, Inteligencia Táctica y Estratégica. Estado Mayor.
Ha participado en comisiones y misiones en el extranjero como Argentina, Bosnia y U.S.A. etc.
Es Licenciado en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid.
Presidente de la Hermandad Santa María Del Alcázar de Toledo y autor del libro El Alcázar no se rinde.
En la actualidad en la reserva con el grado de General de Brigada (DEM).
Como podrán observar nuestros lectores, se trata de un español entregado en cuerpo y alma a su vocación militar, curtido en el cumplimiento del deber y al servicio permanente de la Patria ¡España!
El Excmo. Sr. D. Blas Piñar Gutiérrez agradeció que la sala estuviera llena y dijo dos cosas entrañables. Llama y llamada. La llama que le producía el recuerdo de la ciudad de Zaragoza con su Academia General Militar y la llamada, como no podía ser de otra manera, la de la Virgen del Pilar.
El público no parpadea, está expectante, no se oye ni un ruido.
Con la voz firme, con el solemne compromiso de honrar la memoria de quienes forjaron una leyenda, se erige en el paladín de recordar los ejemplos de honor, lealtad, decisión y coraje, trata de luchar contra el olvido y la negación de la historia. Puso dos ejemplos: las placas recordatorias suprimidas y la Sala de fallecidos cerrada.
Empezó diciendo que la defensa del Alcázar de Toledo fue un hecho heroico de unión de lo militar y lo civil, de carácter colectivo y popular, de una mezcla de cuerpos y armas de sus defensores.  Desde el 21 de Julio de 1936 hasta su liberación el 28 de Septiembre de 1936. Su defensa se convirtió en mito y símbolo.
Hablo de la ciudad, Toledo, en la época acaecida del edificio, el Alcázar, y de su asedio de 70 días con su defensa improvisada, sin unidades operativas, de voluntarios y sus familias, aislados de agua, comida y electricidad.
Va desgranando el día a día, aportando datos, nombres y apellidos, cuenta anécdotas e incluso relata encuentros con familiares de los defensores narrando sus recuerdos, comenta como asume el mando el Coronel Moscardó y como toma medidas dilatorias para facilitar la incorporación de voluntarios y preparar la defensa del Alcázar al no tener capacidad para defender la ciudad evitando la implicación directa de los civiles.
Relata las diversas etapas desde la destrucción progresiva con artillería y aviación hasta la destrucción total, artillería y aviación intensificada, el minado y 4 asaltos consecutivos. Y la gran ayuda que supusieron los sótanos del Alcázar para la protección de sus defensores.
Hablo de sus defensores, unos 1800 de los cuales 1200 combatientes activos y 600 familiares incluyendo ancianos y niños, recordó como sus dos abuelos fueron combatientes, cito actos heroicos y desprendidos de los integrantes de la Guardia Civil, de los falangistas y de los capitanes y tenientes de artillería y de los que entregaron su vida, 110 fallecidos.
Hablo de las columnas de los libertadores con los legionarios y regulares en vanguardia y su apoyo espiritual.
Del ambiente en el desarrollo de la defensa, el armamento limitado de fusiles y artillería pero sobrados de munición. De las condiciones de vida, de las salidas buscando comida y los pesares por la falta de tabaco, de la sanidad escasa con 4 médicos y 5 monjas.
De los enterramientos con su dificultad, de las 110 bajas 96 fueron dentro del Alcázar y 14 como consecuencia de las heridas posteriores, a pesar de las enfermedades no hubo epidemias.
Trato también de la presión y desgastes psicológicos con los altavoces, luces, bombas, incendios, gases tóxicos y sobre todo la presión a los familiares.
También cito a los emisores, puso especial énfasis en la conversación del Coronel Moscardó con el jefe de más milicias populares, la libertad de su hijo a cambio del Alcázar, su respuesta: El Alcázar no se rinde. Posteriormente el hijo sería fusilado.
Hablo de la incertidumbre, las noticias falsas ¿Qué ocurre? ¿Qué ocurrirá?
Los vuelos del Ejército Nacional con el mensaje de “Vamos a salvaros”
Recordó a los atacantes, tenían de todo, superiores en medios tenían exceso de confianza y se dedicaron al saqueo y represalias y fallaban en el mando militar.
Los defensores con supremacía moral, mando único y capacidad de observación, la audacia y el cumplimiento del deber. Estaban tan convencidos de su acción que crearon el himno del Alcázar y se constituye la Hermandad de los defensores del Alcázar.
Finalizo con los empleos de la defensa, donde cada uno tenía una misión y sabía lo que debía de hacer y la liberación. “Sin novedad en el Alcázar”
Sus últimas palabras fueron para referirse al Alcázar de Toledo en la actualidad, las trabas que encuentran para perpetuar el recuerdo de la defensa y sus defensores. Cito un ejemplo, el impedimento para conmemorar el LXXV Aniversario de la Defensa y Liberación del Alcázar.
El público aplaudió a rabiar al Excmo. Sr. D. Blas Piñar Gutiérrez, pudimos observar como los asistentes se acercaron a estrechar la mano y felicitarle por su conferencia así como hacerse fotografías.
Nuestro Presidente Ilmo. Sr. D. Luis Carlos Asarta Cuevas le hizo entrega en nombre de la Hermandad de Antiguos Caballeros Legionarios de Zaragoza de un pequeño obsequio como recuerdo de su participación en el Foro Valenzuela.
Así terminó la intervención de nuestro invitado, de excelente oratoria y brillante exposición, donde nos dio a conocer como la talla de los hombres se demuestra en los momentos difíciles, de cómo la disciplina conforma el caudal del soldado, del heroísmo silencioso y como aquellos defensores solo deseaban fuerza para resistir y con su manera de comportarse, los hechos respondieron a sus propósitos.
Mi General: El Alcázar no se rinde.
MIGUEL LUIS CASADO






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