lunes, 26 de octubre de 2015

VISITA AL ACAZAR


 
Si la jornada del día 24 había sido todo un éxito, la del día 25 prometía y vaya si lo hizo.
  Tras el copioso desayuno e ilusionados por dirigirnos al Alcázar, el edificio mandado construir por Carlos V, el lugar de residencia de reinas, cuartel militar y antigua Academia de Infantería, quien había sufrido cuatro incendios, pero sobre todo recordado por ser casi destruido pero no vencido en 1936.
  Edificio que contiene pasado romano, visigodo y musulmán. De forma rectangular, en sus esquinas torreones cuadrados recortados por tejados de pizarra negra y ubicado en la colina más alta de la ciudad a 548 metros de altura. 

Ejemplo de ciega disciplina y de espíritu militar, soportó el límite de la capacidad humana, ejemplo de valor y de honor incluso en los momentos más amargos,  sin novedad en el Alcázar  pero casi totalmente destruido, en 1940 comienza su reconstrucción siendo terminada en 1961.  Desde 2010 el edificio es el único emplazamiento como Museo del Ejército.
  Puntuales a la cita, estábamos frente a la puerta de entrada a las 10:00 a/m. Tras dividirnos en tres grupos, en el nuestro tuvimos como guía a D. Andrés, quien tras darnos la bienvenida empezó mostrándonos los restos arqueológicos integrados en el edificio.
 
Fuimos recorriendo las 5 plantas, todas ellas tratan de identificar los vínculos del Ejército y la sociedad, la historia de España desde la época romana a la actual, todo ello a través de una explicación didáctica de la historia militar y de España.
  La verdad es que no dispusimos del tiempo suficiente para poder ver todo, fuimos viendo lo más identificativo y quizá donde más nos sorprendimos fue al visitar el despacho del entonces Coronel Moscardó.
Miniaturas, condecoraciones, banderas, uniformes, armas de todo tipo y condición, esculturas, lo que nuestros ojos vieron desde luego no lo olvidarán nunca como tampoco la experiencia vivida.
    
A las 12:45 p/m partimos hacia la capital de España, dirección la Residencia Militar “El Alcázar”.  Estaba claro que nuestras sorpresas no acababan.  Cuando nos encontrábamos en una de las principales calles de Madrid, coincidimos con dos mil ovejas que iniciaban la trashumancia y los pastores lo celebraban al son de dulzainas y castañuelas.
 
Tras reponer fuerzas y una larga sobremesa, a las 15:30 h. iniciábamos viaje de retorno a nuestra ciudad de Zaragoza.  De nuevo el conductor D. Vicente Ramos se aplicaba al volante.
  D. Juan José Valero seguía animándonos el viaje, D. Juan José Palomares nos deleitaba una vez más con sus jotas, la niña Victoria, un bebe de 6 meses hacía las delicias de todos con su sonrisa y en la parada de rigor, las rosquillas caseras de Dª María José estaban para chuparse los dedos.
  A las 19:40 h. ya en nuestra ciudad, intercambiamos saludos y abrazos y nos despedimos hasta una nueva ocasión.
  Desde esta Hermandad de Antiguos Caballeros Legionarios, agradecemos el excelente comportamiento de todos nuestros socios, del mismo modo que estamos orgullosos del éxito del viaje, donde la cultura histórica ha primado, pero donde también ha imperado la camaradería y la amistad de todos.
  También desde este foro la Hermandad de Antiguos Caballeros Legionarios, quiere  disculparse si en cualquier momento por causas ajenas a su voluntad y desarrollo del viaje, ha cometido algún error.  Estamos encantados de recibir cualquier sugerencia que podáis hacernos para mejorar los futuros viajes que podamos realizar.
   Agradeceríamos también que alguien nos explicara porque en otros Museos de Europa se pueden hacer fotografías con flax y en España no.

Muchas gracias a todos.


MIGUEL LUIS CASADO

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